Express 24 MX

Santuario romano único descubierto en cueva de Valencia

Santuario romano único descubierto en cueva de Valencia
Imagen: xataka.com. Uso informativo; los derechos pertenecen a su titular.

Hallazgo excepcional en Cova Dones: un santuario romano de relevancia mundial

El yacimiento arqueológico de Cova Dones, situado en Millares (Valencia), ha revelado un santuario romano con características únicas en toda la historia del Imperio. Durante la campaña de investigación finalizada en junio de 2026, los arqueólogos han identificado 120 inscripciones latinas que transforman completamente nuestra comprensión de este espacioso. Este descubrimiento multiplica por ocho el número de grabados conocidos hasta ahora, elevando Cova Dones a la categoría de yacimiento más importante de su tipo en el mundo romano.

La gruta valentina, que a simple vista aparenta ser una caverna ordinaria, ha demostrado ser un tesoro arqueológico sin precedentes. Los trabajos sistemáticos realizados por equipos de investigadores especializados han sacado a la luz evidencias que permanecieron ocultas durante casi dos milenios. Cada temporada de excavaciones ha proporcionado sorpresas cada vez más significativas, consolidando su posición como uno de los principales focos de interés para la arqueología peninsular e internacional.

Magnitud del descubrimiento de inscripciones latinas

Las universidades de Alicante y Zaragoza, instituciones principales en el estudio de este santuario romano, han divulgado recientemente los resultados de sus investigaciones más exhaustivas. Entre mayo y junio de 2026, los arqueólogos identificaron un mínimo de 120 inscripciones grabadas en latín, principalmente datadas durante los primeros dos siglos de nuestra era. Esta cifra representa un salto cualitativo extraordinario respecto a los apenas quince grabados documentados previamente.

El incremento exponencial de hallazgos no constituye un simple acúmulo de datos, sino que proporciona una perspectiva completamente nueva sobre la función ritual y social del emplazamiento. Cada inscripción constituye un testimonio directo de las prácticas religiosas, las creencias y la participación de diferentes grupos sociales en las ceremonias que se desarrollaban a más de 200 metros de profundidad bajo tierra.

Significado arqueológico mundial del yacimiento

La importancia de este santuario romano radica en su singularidad dentro del contexto arqueológico global. Aunque existen otras cuevas-santuario dispersas por el territorio que alguna vez dominaron emperadores como Trajano y Augusto, ninguna conserva una colección tan numerosa de inscripciones latinas. Con sus 120 grabados, Cova Dones no solamente representa el mayor conjunto de vestigios de este tipo en Hispania, sino en todo el Imperio Romano conocido.

Los investigadores subrayan que esta concentración excepcional de inscripciones permite reconstruir con precisión las prácticas rituales que se desarrollaban en el espacio a lo largo de varios siglos. El análisis conjunto de estos grabados y los materiales arqueológicos asociados proporciona información invaluable sobre creencias religiosas, participación comunitaria y roles sociales en la antigüedad romana.

El santuario como espacio de devoción femenina

Un aspecto particularmente revelador del santuario romano descubierto en Valencia emerge del análisis detallado de las inscripciones identificadas. Numerosos grabados incluyen nombres femeninos, lo que ha permitido a los arqueólogos plantear una hipótesis revolucionaria: Cova Dones funcionaba como un santuario frecuentado predominantemente por mujeres. Este hallazgo transforma nuestra comprensión de los espacios religiosos en el mundo romano y el papel activo de las mujeres en prácticas cultuales específicas.

Los investigadores liderados por Virginia Barciela (Universidad de Alicante) y Aitor Ruiz-Redondo (Universidad de Zaragoza) han llegado a la conclusión de que las mujeres ejercían una participación activa y deliberada en los rituales llevados a cabo en la gruta. Este patrón contrasta con muchas otras manifestaciones religiosas romanas donde la presencia femenina era marginal o restringida, lo que confiere a Cova Dones un valor interpretativo especialmente significativo para los estudios de género en la antigüedad.

Culto a la diosa Domina: una deidad única

El análisis paleográfico de las inscripciones ha permitido identificar referencias a una divinidad específica venerada en el santuario romano: la diosa Domina, cuyo nombre significa literalmente «la Señora». Silvia Alfayé, especialista en historia antigua de la Universidad de Zaragoza, ha explicado que cinco inscripciones votivas demuestran de forma incontrovertible que se llevaban a cabo rituales de veneración directedos hacia esta deidad. La dedicación repetida de inscripciones a la misma diosa refuerza la teoría de un culto organizado y sistemático, no meras visitaciones ocasionales.

Particularmente intrigante resulta la aparición de la advocación «MALACI» en tres de las inscripciones, una denominación completamente inédita hasta la actualidad para cualquier divinidad romana conocida. Los investigadores trabajan actualmente en la interpretación definitiva de esta advocación, aunque manejan la hipótesis de que pudiera estar relacionada con elementos acuáticos o fuentes subterráneas. La presencia de agua en las inmediaciones de los grabados votivos sugiere una conexión entre la divinidad y los recursos hídricos, elemento fundamental en sociedades antiguas.

Evidencias materiales de actividad religiosa femenina

Más allá de las inscripciones, los arqueólogos han recuperado artefactos que corroboran la presencia sistemática de mujeres en el santuario romano. El inventario de hallazgos incluye dos anillos, una pulsera, vasos con forma de cáliz, fragmentos cerámicos antiguos, restos faunísticos y, especialmente relevante, numerosas fusayolas. Estas últimas constituyen piezas de contrapeso utilizadas en los husos de hilado, instrumentos íntimamente asociados al trabajo textil y por tanto al ámbito femenino en la antigüedad.

La presencia de fusayolas en el santuario sugiere que mujeres realizaban ofrendas de husos a modo de exvotos votivos. Esta práctica implicaría donaciones de instrumentos de trabajo textil como expresión de devoción hacia la diosa Domina. El patrón de distribución de estos objetos, concentrados en áreas específicas alejadas de la entrada, refuerza la teoría de actividades rituales organizadas y dirigidas, evidenciando un «culto organizado» según la valoración del profesor Sergio García-Dils de la UNED-Sevilla.

Contexto histórico del yacimiento arqueológico

El santuario romano se inscribe dentro de un proyecto investigador integral denominado DONARQ, iniciado en 2023 con el respaldo de la Generalitat Valenciana y la British Academy. Este programa ha permitido realizar investigaciones sistemáticas que han revelado capas sucesivas de ocupación y actividad humana abarcando milenios. Cada campaña de trabajos ha aportado descubrimientos que amplían significativamente la comprensión de Cova Dones como palimpsesto arqueológico extraordinario.

La campaña inaugural de 2023 confirmó la presencia del mayor conjunto de arte rupestre paleolítico del sector oriental peninsular, con más de cien representaciones artísticas datadas hace más de 24.000 años. Durante 2024, los investigadores identificaron formalmente el santuario de época romana ubicado a profundidades superiores a doscientos metros. La campaña de 2025 permitió documentar más de cien espeleofactos, formaciones estalagmíticas deliberadamente modificadas en contextos prehistóricos. Finalmente, los trabajos de 2026 han centrado la atención en las inscripciones latinas, revolucionando el conocimiento sobre prácticas religiosas romanas en espacios subterráneos.

Implicaciones para la arqueología e historia antigua

El descubrimiento de este santuario romano único plantea interrogantes fascinantes sobre la organización religiosa, los sistemas de creencias y la participación social en el Imperio Romano tardío. La concentración de evidencias sobre participación femenina activa en prácticas cultuales específicas ofrece perspectivas novedosas para reinterpretar el papel de las mujeres en la religión antigua. Asimismo, la identificación de una deidad aparentemente local o regional como Domina-Malaci amplia el panorama de conocimientos sobre sincretismos religiosos y adaptaciones de cultos en contextos provinciales remotos.

Los investigadores proyectan continuar los análisis paleográficos, epigráficos y contextuales de los hallazgos, esperando desvelar información adicional mediante metodologías analíticas avanzadas. La interpretación final de las advocaciones divinas, los rituales específicos y los mecanismos de participación comunitaria requerirá estudios complementarios, pero la base evidencial ya establecida garantiza que Cova Dones permanecerá como referencia obligatoria en la arqueología romana mundial durante las próximas décadas.

También en Tecnología